Adrian Leftwich formó parte de uno de los grupos clandestinos que luchaban por la abolición de las leyes del apartheid. Capturado, no resistió el primer interrogatorio y, presa de un pánico indescriptible, delató a sus compañeros de armas. Esta es la historia de un hombre que vive para expurgar sus fantasmas. Ibsen Martínez traduce para “Letras Libres” su estremecedor testimonio.

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