Teologías Bolivarianas
Nadie ha denunciado el culto a Bolívar tan lúcidamente como Luis Castro Leiva. Lo delató no sólo como martingala autoritaria y militarista, sino también como el misticismo moral que ha envenenado durante más de un siglo nuestra idea de la república, de la política y del ciudadano. Según Castro Leiva, el bolivarianismo “es un historicismo de la peor especie que entraña una moral inhumana e impracticable” y, por ello mismo, tremendamente corruptora de la vida ciudadana.

