A Alberto Barrera Tyzska

Un productor venezolano de telenovelas fundó, a mediados de los años setenta, un laboratorio de semiología aplicada. Buscaba acorralar la fórmula de un argumento inagotable y autosuficiente, una especie de móvil perpetuo que venciera la erosión de lo manido y el tedio anticipador del auditorio.

Continuar leyendo »