El Plan “B” es ganar la Asamblea
A menos de un mes de la fecha fijada para las elecciones parlamentarias, ¿qué podemos esperar los demócratas venezolanos?
Con toda seguridad, un recrudecer de las desatinadas y fallidas provocaciones de Chávez que buscaban hacer perder la paciencia a quienes ya inocultablemente son la mayoría y fabricar improbables pretextos para suspender las elecciones.
No habrá ya, sin embargo, guerra con Colombia y el magnicida volverá a embarcar a la reencarnación de Bolívar; habrá, en cambio, elecciones. Reñidas, reñidísimas, rodeadas de un clima de ventajismo e intimidación sin precedentes. Pero habrá elecciones.
Felizmente, entre la masa opositora ha prevalecido una intuición de las celadas cuyo logro mayor ha sido no perder la calma ante los desafueros y perseverar con serenidad en el camino electoral.


